Alfombras vinílicas para decorar tu casa este otoño

Con la llegada del otoño pasamos más tiempo dentro de casa. Recuperamos las mantas, encendemos antes las lámparas y buscamos espacios que se sientan más acogedores. Por eso, hacemos pequeños cambios en la decoración para que nos acompañen con la entrada de la nueva estación. No hace falta cambiarlo todo. A veces, solo hay que añadir elementos decorativos que nos ayuden a transformar el espacio.

Las alfombras vinílicas pueden ser un recurso decorativo que nos acompañe en todas las estaciones del año. Además de ser prácticas y fáciles de mantener, pueden aportar color, textura visual y personalidad a una estancia. Una alfombra vinílica bien elegida puede hacer que un salón se vea más cálido, que una cocina gane estilo o que un dormitorio resulte más agradable sin necesidad de añadir demasiados elementos.

El otoño viene siempre acompañado de tonos más cálidos

Tonos como marrones, beige, piedra, terracota, verde oliva, crema… funcionan muy bien con estaciones frías porque conectan con la naturaleza y ayudan a crear ambientes más acogedores y confortables.

En otoño, los estampados abstractos en colores marrones y tierra son muy útiles. La alfombra vinílica Crumble, por ejemplo, encaja muy bien en este tipo de ambientes por su estética cálida y contemporánea. Se puede combinar con sofás con colores neutros, madera, cerámica o textiles en tonos suaves.

Alfombras vinílicas efecto rafia y fibras naturales son muy otoñales

Otra opción de estampados que son tendencia en otoño, son las alfombras vinílicas que imitan las fibras naturales, como la rafia o el bambú. Estas añaden este toque natural que solemos buscar en otoño, pero con una ventaja importante: mantienen la practicidad de las alfombras de vinilo.

Este tipo de alfombras con perfectas para decorar salones, comedores, cocinas o recibidores, especialmente si te gusta una decoración de inspiración mediterránea, rústica o natural. Puedes combinarlas con madera clara, lino, algodón, cestas de mimbre y una iluminación cálida.

alfombras vinílicas

¿Dónde colocar las alfombras de vinilo?

La zona más habitual dónde colocar una alfombra vinílica es el salón, ya que ayudan a delimitar la zona del sofá y añade un toque de color si recargar el espacio. La cocina también suele ser una de las estancias dónde se colocan más ya que, son muy fáciles de limpiar y no necesitan mantenimiento.

El recibidor y el comedor también puedes colocarla. Una alfombra bajo la mesa ayuda a enmarcar visualmente el espacio. ¿Y en el dormitorio? También. Una alfombra vinílica junto a la cama, frente a un armario o en un pequeño rincón de lectura puede añadir ese toque otoñal sin recargar la habitación.

Tendencias colores otoño

Consejos para elegir tu alfombra vinílica este otoño

La medida es muy importante, una alfombra demasiado pequeña puede parecer perdida, mientras que una medida proporcionada ayuda a ordenar visualmente la estancia. Por eso, te recomendamos que midas el espacio antes de comprar una alfombra, nunca lo hagas a ojo.

Elige el estampado que combine con el resto de la decoración. Fíjate en los colores que tienes actualmente en paredes, muebles y textiles y encuentra una alfombra que conecte con ellos y los complemente.

¿Qué alfombras vinílicas quedan mejor en otoño?

Los diseños en tonos marrones, beige, terracota, piedra o verde oliva funcionan muy bien en otoño. Así como, las alfombras vinílicas con efecto rafia, fibras naturales o estampados abstractos en colores tierra.

¿Una alfombra vinílica puede imitar el aspecto la rafia?

Sí. En nuestra web puedes encontrar alfombras vinílicas con diseños que imitan fibras naturales como el modelo Rafia Claro.

¿Dónde quedan mejor las alfombras de vinilo?

Las alfombras vinílicas se pueden colocar en salones, comedores, dormitorios, cocinas, recibidores y zonas de paso. Lo más importante es elegir una medida proporcionada al espacio y un diseño que encaje con el resto de la decoración.

¿Cómo combinar una alfombra vinílica marrón?

Los tonos marrones combinan muy bien con blanco roto, beige, crema, madera, verde oliva y terracota. Si buscas un ambiente más ligero, puedes equilibrarlos con paredes, muebles y textiles en tonos claros.